Nuestro Chucrut Morado es de color rojo violáceo intenso y textura crujiente, con un sabor ácido suave y ligeramente salado, característico de la fermentación natural, y un aroma fresco y vivo. Su textura es firme y crocante.
A diferencia de los chucruts industriales que suelen pasteurizarse y llevar conservantes, vinagre o azúcares añadidos, el nuestro es 100% natural: solo repollo morado y sal marina. Sin vinagre, sin conservantes, sin aditivos, sin pasteurizar. Es un chucrut vivo.
Nuestro Chucrut morado no está pasteurizado, lo que significa que conserva intactos todos los microorganismos benéficos desarrollados durante la fermentación: bacterias lácticas vivas que actúan como probióticos naturales. También mantiene sus enzimas activas, vitaminas (especialmente vitamina C y del complejo B) y minerales biodisponibles. Al ser un alimento vivo, requiere conservación en frío y su sabor sigue evolucionando con el tiempo.
Elaboramos nuestro Chucrut Morado siguiendo el método tradicional de fermentación. Comenzamos con repollo morado fresco de producción agroecológica, en lo posible de productores de nuestra comunidad, que cortamos finamente a cuchillo. Lo mezclamos con sal marina sin refinar y lo masajeamos para que el repollo suelte sus jugos naturales. Luego lo colocamos en barrilsitos con tapas de madera y un peso para que quede sumergido en su propio jugo y sin oxígeno, ya que la fermentación se da en ausencia de aire. Dejamos fermentar a temperatura ambiente durante entre dos y cuatro semanas, dependiendo de la estación del año, hasta que el sabor ácido y la disminución de burbujas indican que las bacterias lácticas han hecho su trabajo. Una vez listo, lo envasamos y almacenamos en frío para detener la fermentación y conservar su textura crujiente y su sabor fresco. Todo el proceso es artesanal y sin aditivos.
Usamos repollo morado fresco de productores agroecológicos locales y sal marina sin refinar, rica en minerales. Solo dos ingredientes. Nuestro Shoyu no forma parte de este producto, pero compartimos la misma filosofía de ingredientes mínimos, limpios y trazables.
Es un alimento versátil que podés comer solo o como acompañamiento de cereales, legumbres, verduras, carnes y pescados. Ideal para agregar a sándwiches, hamburguesas, chapatis, arepas, tacos, wraps, aportando acidez, frescura y textura crujiente. También podés incorporarlo a ensaladas, usarlo como guarnición de platos de cuchara o como parte de una picada. En la cocina, también se puede cocinar salteado con cebolla y especias, o agregado a sopas y guisos.
Es un probiótico natural excelente para la salud intestinal: las bacterias lácticas vivas que contiene contribuyen a reconstituir la flora intestinal, mejorar la digestión y reforzar el sistema inmunológico. La fermentación predigiere el repollo, haciendo sus nutrientes más biodisponibles: aumenta la biodisponibilidad de vitaminas (como la C y del complejo B), minerales (calcio, magnesio, hierro) y enzimas. El repollo morado, además, es rico en antocianinas, potentes antioxidantes que protegen las células del daño oxidativo y contribuyen a la salud cardiovascular. Además, es rico en fibra, bajo en calorías, sin grasas y sin colesterol. Es apto para dietas macrobióticas, veganas, vegetarianas, paleo y para quienes buscan mejorar su salud digestiva.
Elaborado en el Delta del Paraná por nuestro proyecto familiar, Garza Mora, con la misma dedicación y conciencia que ponemos en nuestro Shoyu. Los productos que elaboramos primero fueron alimentos esenciales en la cocina cotidiana de nuestro hogar, los empezamos a hacer para nosotros y fuimos sintiendo que tenían que ser conocidos por todos los que nos rodean. Esto, sumado a la pasión por la elaboración de alimentos, hizo que empezáramos a producirlos en mayor escala. Amamos lo que hacemos, detrás de cada alimento que elaboramos está nuestra energía de disfrute por lo que hacemos y una inmensa satisfacción por compartirlo.
| 1 cuota de $10.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $10.000,00 |
